miércoles, 3 de junio de 2015

Hombre de poca fe



Tu voz inconfundible
 se desprendió de ese frío aparato de metal
creación gloriosa de la modernidad.

Temeroso me preguntaste
que cómo podía amarte de esa manera.

Cómo es que te estoy amando
si nuestros cuerpos están lejanos,
habitando en otras riberas.

 Cómo podía decir que te siento
 si no estoy ahí.
Me replicas que cómo puedo hacerlo.

Más yo te digo, hombre de poca fe
Que no  siempre hace falta tocar

Para el amor poder ver

Te tocaré



Te tocaré
 con la brisa del viento
Con el canto de los pájaros
 iré hacia ti.
Perfumaré tu piel
con suaves amapolas
Y como en un sueño
 tomaré forma de paloma
Para anidar cerca

Muy cerca de ti.

Versos tristes



Esta noche no puedo más que escribir 
versos tristes,
 Coplas sin sabores
De un amargo ayer que ya ha muerto.

Cómo aniquilar el frío tenue del cuerpo
Cuando el abrigo que significaban tus besos
Se fueron bajo la luna iluminada de setiembre.

Esta noche no puedo más que escribir
Versos tristes,
Siento que mi mente agoniza y junto con ella

agoniza un corazón que te amó.

Acuarela de mentiras



Oscura la noche estrellada
Que dibuja acuarelas de mentiras
en mi mente atormentada
 por los recuerdos de tu rostro de hiel.

Solitario corazón que agoniza
 pide desesperado un poco de piedad.
Amenaza destruir mi existencia sin la menor prisa
Arrastrándome al  vulgar castigo de no tocar tu piel.

Tu desamor ha causado la más vil destrucción
de un alma aferrada a tu ser.
¿Cómo entender esta absurda realidad?
¿Cómo comenzar a olvidar si vives presente en mi pasado de ayer?

¡Congoja! estalla mi pecho
¡Qué mentira más real!
Tocar los finos trazos de tu cuerpo

Bajo el brillo de una luna de Abril.

Allí te espero



Te espero allí donde el viento se transforma en suave brisa,
donde el canto de mi boca se vuelve silenciosa melodía.
Donde mis versos firmes viajen sin prisa
 por la nebulosa  torrente de unas suaves caricias .

Allí te espero, amor que nunca fue mío
Allí donde mis pasos siguen el sendero de tus pasos
Esperanzados de encontrarte envuelto
en el perfume que desprenden los cerezos.
.

 Te espero allí, donde la luz  de luna
 Disfraza  la fantasía de tenerte en realidad
Y el monótono sonido del sendero
Llena mi alma de una infinita y arrolladora paz.
.
Allí estoy yo…amor que nunca fue mío

Allí estoy… esperando por ti.

Inexplicable



¿Cómo le explico a mi corazón que no debe dejar de latir
sabiendo que ya no se alimenta de la cálida luz  de tu mirada?
¿Cómo le hago entender que la sombra que reflejaba tu cuerpo de seda
se fue con la brisa del monte a otra morada lejana?

¿Cómo se hace para borrar unos besos profundos
Clavados como estacas en el medio del alma?
¿Qué se debe hacer para no añorar el resplandor de tus ojos,
Si tus ojos están anclados a mi espalda?

 Dime, ¿Cómo hago para borrar tu recuerdo?
¿Cómo te arranco de mí ser amor?

¿Cómo te desprendo de mis entrañas? 

Te siento


Y yo te siento temblar en el pasto,
tocando el frío audaz que desprende el  rocío.
Tu rostro  terso y brillante
Vislumbra un nuevo amanecer a la orilla del río

Solitario y sereno  tu cuerpo
Adornado de  luces doradas
Busca refugio seguro en la tenue piel
que se levanta en las torres de mi espalda.

Te siento pájaro cantor a la tibia alba del amanecer.
Tus finos dedos de cristal recorren impacientes
las dos montañas que se elevan en mi pecho.

Y mi cuerpo de sirena
Se pierde en tu ancho y espeso océano de versos dulces,
Navego libre  en el mar de sueños primitivos

que se desgarran de tu inconexo e inconfundible  nombre.