lunes, 23 de diciembre de 2013

Misteriosa aparición



Grises, grises y opacos eran mis días antes de que lo viera.
La lluvia envolvía los edificios de la ciudad
Con un manto negro que oscurecía todo a mi alrededor.
Monótonos sonidos salían de los restoranes del centro
mezclándose con la brisa y jugando con el viento.

Yo estaba así, como un ente más
Deslizándome por las baldosas que formaban parte del pavimento.
Hasta que por arte de magia,  en medio de una multitud
Que se abría temerosa de los estruendos, lo vi,
Vi sus ojos de miel, grandes y penetrantes
Que como en una batalla cuerpo a  cuerpo, se enterraron en mi
Al igual que lo hace la filosa espada en el soldado que va perdiendo.

Caí al instante prisionera de su manera de andar
Sus labios de carmesí se grabaron en mi retina.
De pronto la atmósfera se volvió respirable
Y una gota de ilusión se coló a mi alrededor.
Una vida entera recorrió mi mente,
Proyectos, ideas, deseos ardientes.

¡Milagro! Fue cuando esa criatura celestial pasó frente a mí.
Por fin dios había escuchado mis plegarias,
Eras que rezaba cada noche acurrucada en el tibio calor de mi almohada
En ese momento creí tocar el cielo con las manos.
Me vi extasiada, perdida en un mar de sueños que desde antaño añoraba.

Pero en ese  instante todo cambió,
Él siguió su camino y ni siquiera de mi existencia creo yo,  se percató.
Me quedé así, ahí viendo como ese dulce sueño en un segundo se borraba.
La lluvia comenzó a caer nuevamente,
Borrando la figura de aquel extraño
Que salió de la nada, entre la gente.

Nunca más volví a vivir algo así, nunca más lo vi.
Ese ángel misterioso abrió sus alas y voló
La magia en un instante se desvaneció.
Sólo quedó en mí un simple recuerdo,
Una mirada feroz
Que aunque   he gastado mi vida
Sigo buscando hasta el día de hoy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario