Todo me evoca a ese majestuoso momento
En los que mis ojos se reflejaron en los tuyos.
Ese instante donde tu boca se encontró con mi boca
Bajo el silencio de un moribundo setiembre.
¿Y cómo sacarte de mi mente
Si vives salvaje en mi corazón?
¿Cómo hacer para no pensarte
si a cada instante revives en efímeros suspiros de amor?
La mente y el corazón
dos armas insaciables
Se unen en perfecta armonía,
arrastrando mi vida al mundo perverso del desamor…

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